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“Mierda”: cuando ya lo intentaste todo y nada funciona (y aun así hay salida)

Hay días —y a veces años enteros— en los que la frase más honesta que puedes decir es:

“Mi vida es una mierda.”

Lo has intentado todo:Terapia, coaching, talleres, retiros, meditación, pastillas, cambios de pareja, de país, de trabajo, de dieta, de creencias.Y aun así te despiertas con la misma sensación: vacío, cansancio, desesperanza, ganas de mandar todo al carajo.

Este blog es para ese punto límite.No para la gente que quiere “pensar bonito” y ya.Es para cuando estás harta / harto de intentar arreglarte y nada encaja.

Quiero que hablemos de la mierda:– la de la vida,– la del sistema,– la heredada de tu familia,– y también la mierda como símbolo, descarga y puerta de transformación.

1. ¿Qué llamas “mierda” cuando hablas de tu vida?

Cuando dices “esto es una mierda” casi nunca hablas solo de lo que está pasando afuera.Sueles estar nombrando una mezcla de:

  • Agotamiento extremo (burnout, fatiga crónica, cerebro saturado) Centro Médico ABC+2Apple Podcasts+2

  • Ansiedad y depresión blanca: no siempre lloras, pero nada te ilusiona, todo pesa.

  • Duelo acumulado: pérdidas no lloradas (personas, relaciones, país, proyectos).

  • Patrones familiares repetidos: siempre el mismo tipo de pareja, el mismo tipo de trabajo, el mismo tipo de abandono.

  • Contexto hostil: precariedad, violencia, crisis política, redes sociales que amplifican el odio y la comparación. ElHuffPost+1

La palabra “mierda” es un intensificador emocional: condensa frustración, rabia, tristeza, miedo y agotamiento en una sola explosión verbal. Los estudios sobre profanidad muestran que el uso de palabrotas activa circuitos de respuesta emocional y puede incluso aumentar la tolerancia al dolor físico y al malestar, como una forma de analgesia inducida por estrés. Wikipedia+2ScienceDirect+2

Es decir: cuando sueltas un “¡qué mierda!”, tu sistema nervioso está tratando de regular algo que ya desborda.


2. La palabra “mierda”: etimología, cultura y cerebro

Vamos a la raíz.

  • Etimología:“Mierda” viene del latín merda, que ya significaba excremento y pertenecía al registro vulgar. etimologias.dechile.net+2ACADEMIALATIN.com+2

  • Uso:En español actual, la RAE y estudios lingüísticos la registran como término malsonante, polisémico y muy frecuente en el habla coloquial: se usa como insulto (“eres una mierda”), intensificador (“estoy hecho mierda”), rechazo (“¡y una mierda!”), fracaso (“todo se fue a la mierda”) o incluso como buena suerte en el teatro (“mucha mierda”). pdfs.semanticscholar.org+1

Desde la neuropsicología, jurar no es solo “maleducación”:

  • Activa circuitos emocionales profundos (amígdala, sistema límbico).

  • Puede aumentar la tolerancia al dolor físico y social, modulando la percepción de malestar. Wikipedia+2PMC+2

Eso no quiere decir que insultar sea terapia, pero explicar por qué a veces necesitas una palabra fuerte: el cerebro usa el tabú como descarga y como forma de romper la anestesia emocional.

Y simbólicamente, la mierda es desecho… pero también es abono: lo que ya no sirve, pero puede transformarse en fertilizante si se procesa bien.

La pregunta clave no es si tu vida está llena de mierda.La pregunta es:

¿Qué haces con esa mierda?¿La niegas, la tragas, la escupes encima de otros… o la transformas?

3. Tres tipos de “mierda” que veo en consulta

3.1. Mierda externa: el sistema roto

Es la parte que no depende solo de ti:sueldos injustos, violencia, machismo, racismo, homofobia, migración forzada, burocracias imposibles, salud mental sin recursos.

Ejemplo (caso inspirado en clínica):

“Laura, 38 años, dos trabajos, cuida a su mamá enferma. Viene diciendo: ‘Yo soy el problema, nada me funciona’. Cuando empezamos a mirar, hay jornadas de 12 horas, cero descanso, un sistema laboral precarizante y una cultura que le enseñó que pedir ayuda es ser débil. No es solo ella: el contexto también es una mierda.”

Aquí el trabajo no es “vamos a ver el lado positivo”.Es validar la realidad, trabajar recursos internos y acompañar estrategias concretas: límites, redes, decisiones, cambios graduales.

3.2. Mierda interna: patrones aprendidos

Es lo que sí pasa dentro de ti:autoexigencia brutal, culpa, creencias como “no valgo”, “no merezco”, “tengo que poder sola/o”.

Ejemplo:

“Miguel, 45 años, ejecutivo. Me dice: ‘Tengo todo y no tengo nada, me siento una mierda por no estar feliz’. Lo que aparece no es falta de éxito, sino un guion interno: jamás se le permitió descansar, equivocarse, decir ‘no’. Lleva décadas con un látigo interno. La mierda no es la empresa; es el sistema de creencias que lo habita.”

Aquí trabajamos modelo mental, trauma, cuerpo, emociones, a veces combinando psicoterapia, psiquiatría y enfoques transpersonales.

3.3. Mierda heredada: lealtades invisibles

Es lo que viene de tu sistema familiar:historias de sacrificio, mujeres que nunca pudieron elegir, hombres obligados a ser fuertes, secretos, violencias normalizadas.

Ejemplo:

“Ana, 32 años, migrante. Cada vez que empieza a mejorar, se sabotea. ‘Es que me siento mala hija si estoy bien lejos’. En el genograma aparecen generaciones de mujeres que solo valen si se sacrifican. Sin darse cuenta, Ana carga la mierda emocional de tres generaciones.”

Desde las constelaciones familiares y la mirada transgeneracional, la mierda heredada no se “tira”: se reconoce, se honra y se devuelve al lugar correcto, para que tú no tengas que seguir viviendo una vida que no es tuya.

4. El momento “ya lo probé todo”: ¿y ahora qué?

Si estás en ese punto, quiero que lo leas con calma:

No es verdad que “nada” funciona.Lo que hiciste hasta ahora funcionó hasta cierto nivel.Solo que ya no es suficiente para el lugar donde estás hoy.

Ejercicio 1: Inventario honesto de la mierda

Toma papel y lápiz. Sin filtro, escribe tres columnas:

  1. Mierda externa – cosas que NO dependen solo de ti:

    • sistema, economía, país, enfermedad de otros, decisiones legales.

  2. Mierda interna – cosas que sí suceden dentro de ti:

    • pensamientos, hábitos, respuestas automáticas, adicciones, silencios.

  3. Mierda heredada – frases, lealtades, mandatos familiares:

    • “una buena mujer aguanta”, “los hombres no lloran”, “hay que agradecer y callar”.

Luego marca con un símbolo:

  • ⭐ Lo que sí puedes empezar a mover tú (aunque sea un 5%).

  • ⏳ Lo que requiere tiempo y acompañamiento profundo.

  • 🧱 Lo que no puedes cambiar sola/o (sistema, otras personas).

No es magia. Es mapa. Sin mapa, tu cerebro solo siente caos.

Ejercicio 2: 10–10–10 para crisis aguda

Cuando estés a punto de explotar:

  1. 10 respiraciones

    • Inhala contando 4, exhala contando 6, 10 veces.

    • Esto baja activación simpática y ayuda a no actuar solo desde el impulso.

  2. 10 líneas de verdad brutal

    • Escribe 10 frases empezando por:

      • “Lo que me duele de verdad es…”

      • “Lo que no quiero admitir es…”

    • Sin cuidar el lenguaje. Puedes escribir “mierda” las veces que quieras.

  3. 10 minutos de decisión micro

    • Pregúntate: “¿Qué gesto pequeño puedo hacer hoy a favor de mi salud mental?”

      • Apagar el celular 30 minutos.

      • Decir NO a algo.

      • Pedir una cita.

      • Contar la verdad a una persona segura.

La idea no es solucionar tu vida en 30 minutos. Es sacar tu sistema del colapso para poder pensar.

Ejercicio 3: Dándole lugar a la mierda heredada

Prueba esto (lo puedes hacer sola/o en casa):

  1. Coloca una silla vacía frente a ti.

  2. Imagina que ahí se sientan todas esas historias familiares de sacrificio, silencio, violencia, aguante.

  3. Diles en voz alta (o mentalmente):

“Veo la mierda que les tocó vivir.Honro su esfuerzo, su dolor, su camino.Pero a partir de hoy, yo elijo vivir de otra manera.Su destino no será mi destino.”
  1. Observa qué pasa en tu cuerpo: ¿se afloja algo?, ¿se tensa algo?, ¿te dan ganas de llorar?

No resuelve todo, pero abre una puerta interna para dejar de cargar lo que no te pertenece.

5. Recursos para los días en que todo se siente mierda

No sustituyen terapia, pero acompañan el proceso.

Podcasts (en español) para acompañar fondo

  • El podcast de Marian Rojas EstapéSobre estrés, cortisol, dopamina, relaciones y salud mental desde la psiquiatría y la neurociencia. Spotify+1

  • Neurociencia y emociones (Tomás y Diana)Conversaciones sobre cómo funciona el cerebro cuando sentimos, lideramos, cambiamos. Apple Podcasts+1

  • Al Borde del Burnout – Salud MentalExperiencia real de agotamiento profesional, estrés crónico y cómo recuperar la vida. Ideal si sientes que tu trabajo te está consumiendo. Apple Podcasts+2Centro Médico ABC+2

  • Hablemos de Salud – OPS, episodio “Cuidar la salud mental”Mirada seria y accesible sobre salud mental en América Latina, con profesionales de la Organización Panamericana de la Salud. Organización Panamericana de la Salud+1

  • Listas de podcasts sobre ansiedad y salud mentalPlataformas y artículos recientes recopilan podcasts específicos para ansiedad, con enfoques de TCC, mindfulness y regulación emocional. Sanarai+1

Úsalos como compañía consciente, no como sustituto de ayuda profesional.

6. Casos reales (protegidos) y posibles caminos

Caso A: “Todo lo hice bien y aun así me quiero ir de la vida”

Una mujer joven, figura pública, contó en un podcast que, en pleno éxito, estaba tan mal que pensó seriamente en morir. Tenía ansiedad severa, depresión, ataques de pánico, síntomas físicos como adormecimiento del cuerpo, falta de aire… y una presión enorme por sostener a todos. Su punto de giro fue pedir ayuda profesional, poner nombre a lo que le estaba pasando y entender que no era “ingratitud”, sino una enfermedad tratable. Tropicana Colombia

El camino no fue rápido, pero hoy puede hablar de eso en voz alta y ayudar a otros.

Caso B: Hombres que solo llegan cuando ya están al límite

Especialistas en salud mental señalan que muchos hombres acceden a terapia solo cuando ya no pueden más, por mandatos de fuerza, silencio y dureza emocional. ElHuffPost

Detrás de la rabia, el abuso de sustancias, el sarcasmo permanente, suele haber mucha tristeza no nombrada. Empezar por decir “estoy hecho mierda” puede ser el primer acto de verdad emocional de toda una vida.

Caso C: Pacientes que dicen “la terapia no me funciona”

En consulta veo personas que vienen de 3, 4, 5 procesos previos. No es que “la terapia no sirva”:

  • A veces lo que recibieron fue solo consejo, no terapia profunda.

  • O no hubo espacio para trabajar trauma, cuerpo, sistema familiar.

  • O el momento de vida era otro y todavía estaban sobreviviendo, no listos para sanar.

Lo que sí veo es que cuando se combina:

  • psicoterapia seria,

  • mirada sistémica,

  • trabajo con el cuerpo y la biología,

  • y, cuando es necesario, apoyo psiquiátrico,

la sensación de “nada funciona” empieza a moverse. No de golpe, pero se mueve.


7. ¿Y ahora qué hago con mi mierda?

Quiero dejarte algunas preguntas para cerrar (o abrir):

  1. Si pudieras ser brutalmente honesta/o, sin miedo a ser “malagradecida/o”, cómo describirías tu vida hoy sin edulcorante?

  2. ¿Qué parte de esa mierda es estructural (sistema), qué parte es interna (patrones) y qué parte es heredada (familia)?

  3. ¿Qué ayuda ya probaste desde el lugar de “tengo que arreglarme rápido” y qué pasaría si ahora pidieras ayuda desde el lugar de “no quiero seguir sola/o en esto”?

  4. Si tu mierda fuera abono, qué tipo de vida, relación, proyecto o versión de ti misma te gustaría que alimentara?

8. Si estás al límite

Si mientras leías esto pensaste: “No es solo metáfora, realmente no quiero seguir”, esto es importante:

  • Un blog no sustituye una evaluación clínica.

  • Si tienes ideas de hacerte daño o sientes que podrías actuar, busca ayuda de inmediato: línea de emergencia de tu país, un servicio de urgencias, un profesional de salud mental.

  • Pedir ayuda en crisis no es debilidad. Es un acto de responsabilidad contigo y con quienes te aman.

9. Tu mierda como punto de partida: GIROS y acompañamiento

Yo creo, profundamente, que no vinimos a esta vida a negarlo todo ni a tragarnos la mierda en silencio.Vinimos a mirarla, entenderla, resignificarla y, cuando se pueda, transformarla en algo que tenga sentido.

Desde la psicología clínica, la terapia familiar y de pareja, las terapias transpersonales, las constelaciones y el Método GIROS, acompaño procesos justamente en esos puntos donde sientes:

“Yo sola/o ya no puedo.Ya lo intenté todo.Necesito otra mirada, otra estructura y alguien que camine conmigo este tramo.”

Si este texto te movió algo y sientes que es tu momento de empezar un giro distinto:

  • Puedes agendar una sesión conmigo

  • O escribirme para explorar si es el tiempo de trabajar tu proceso de forma más profunda.

Porque sí: hay cosas que son una mierda.Pero tú no eres una mierda.Y eso, aunque hoy no lo sientas, lo cambia todo.

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